domingo, 10 de abril de 2011

Herejía

Apenas hace unos minutos que he acabado de leer "Herejía", la primera parte de la trilogía de "Aquasilva" de Anselm Audley, y antes de que se me olviden los detalles, me gustaría compartir mis opiniones.

Es una historia como las que se pusieron de moda hace unos años a raíz de estrenarse las películas de "El Señor de los Anillos" y tiene un plantemaiento similar. La historia se desarrolla en un mundo imaginario, Aquasilva, donde los océanos cubren gran parte de la superficie y la población se aglutina en pequeños continentes y un puñado de islas. Tras las guerras del Antigua Imperio, el poder político se ha dispersado por los distintos territorios y es la iglesia del Dominio, adoradores del Elemento Fuego, los que controlan a los distintos gobernantes.

En un pequeño continente al norte, Cathan, heredero de uno de los condes menos importantes, descubre en su territorio una mina de hierro, uno de los materiales más preciados de Aquasilva. Canath parte de inmediato hacia Taneth, centro mundial del comercio y donde su padre se encuentra en la conferencia de Condes para informarle del hallazgo y conseguir cuanto antes un acuerdo comercial con una de la sgrandes familias de Tanth. Sin embargo, en su viaje Canath es atacado por un misterioso grupo de piratas que le dan un extraño mensaje para su padre.

Tras llegar a Taneth, Canthar descubrirá que su padre es un hereje como gran parte de la población y debe partir hacia la Ciudadela de las Sombras, donde será instruido en el estudio de los otros Elementos. De esta forma, Cathan empieza a descubrir la gran mentira sobre la que El Dominio basa su poder y el poder que el resto de Elementos (Agua, Viento, Tierra y Sombra) posee. Tras pasar un año allí, vuelve a su hogar para enfrentarse a los inquisidores del Dominio y las envidias y rivalidades comerciales por la mina de hierro. Personalmente, opino que la historia tiene un buen planteamiento, alejándose un poco del estereotipo de joven valeroso que debe salvar al mundo del malo malísimo. Intrigas palaciegas, politiqueos, acuerdos comerciales y especialmente los temas religiosos dotan a la narración de una profundidad y una bases sólidas para hacerlo sobresalir del resto de historias de este tipo. Sin embargo, todos estos detalles están construidos de forma descuidada, de forma desorndenada y algo caótica lo que puede hacer que el lector fácilmente se pierda. El autor no deja nada claro la historia previa de Aquasilva ni las distintas formas de gobierno, con lo que la larga sucesión de condes, reyes y emperadores acaban por liar y desconcertar al lector, y es muy complicado saber quién gobierna a quién. Por último, resaltar el final, que aunque algo lioso por todo lo que he comentado antes, creo grandes expectativas y te capta por ver qué va a pasar. Espero conseguir pronto la segunda parte.

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