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lunes, 22 de septiembre de 2014

Treinta doblones de oro

No sólo de Deltora y de literaturajuvenil vive el lector, y mucho menos yo, así que esta semana hacemos un alto en nuestros camino para derrotar al Señor de la Sombra y nos asomamos a la Sevilla del siglo XVII de la mano de Jesús Sánchez Adalid. La razón: su genial novela Treinta doblones deoro.

La historia es narrada por el propio protagonista, Cayetano, un joven andaluz que para ganarse la vida entra a servicio de don Manuel de Paredes, un hidalgo afincado en Sevilla. Su función no queda del todo clara, ya que su nuevo jefe no parece tener negocio alguno y se limita a tener al joven Tano (como todos lo llaman) copiando inútiles y viejos inventarios. La verdad es que don Manuel está prácticamente arruinado y sus únicas esperanzas de evitar la bancarrota residen en el Jesús Nazareno, un buque mercante que se va a pique en la primera página. 

Dada la situación y las poca expectativas de cobrar, Tano decide abandonar su puesto de trabajo y probar fortuna en otro lado, pero aparece algo que doblegará su voluntad y le hará permanecer al servicio de su arruinado amo: Fernanda, una hermosa joven que don Manuel y su esposa tienen acogida en casa y de la que Tano cae rotundamente enamorado nada más verla. Engatusado por la presencia de la muchacha, Tano accederá a seguir en la casa mientras don Manuel busca una manera de solucionar sus problemas económicos.

Dicha solución vendrá en forma de una herencia en favor del hidalgo en las lejanas islas Canarias. Sin nada que los retenga en Sevilla, toda la familia inicia el viaje a las islas, un viaje lleno de peripecias que acabará ligando sus historias con la de la célebre imagen del Cristo de Medinaceli, ubicado en ese momento en la fortaleza de La Mamora, al norte de África.

En esta novela, Sánchez Adalid retrata perfectamente el ambiente decadente de la Sevilla del siglo XVII, con un puerto vacío tras perder el monopolio del comercio con las Indias en favor de Cádiz, así como las actitudes la baja nobleza de la época (como la familia Paredes), arruinados y repletos de deudas pero intentando mantener las apariencias. El autor describe también los usos y costumbres religiosos de la época, como por ejemplo las procesiones de Sevilla o la veneración al Cristo de La Mamora (conocido posteriormente como el Cristo de Medinaceli) y la vida diaria de los esclavos cristianos capturados por los líderes musulmanes que habitaban en el Sáhara.

Jesús SánchezAdalid nació en 1962 en Don Benito aunque se crió en Villanueva de la Serena, ambos provincia de Badajoz. Se licenció en Derecho por la Universidad de Extremadura y obtuvo el doctorado en la Universidad Complutense de Madrid; posteriormente, fue ordenado sacerdote y se licenció en Derecho Canónico por la Universidad Pontificia de Salamanca. Ha publicado numerosos novelas entre las que caben destacar El alma de la ciudad (premio Fernando Lara en 2007) y Alcazaba (premio Alfonso X el Sabio de Novela Histórica en 2012); también ha sido condecorado con el premio Internacional de Novela Histórica de Zaragoza (2013), premio Diálogo de Culturas (también en 2013), la Medalla de Extremadura (2009) y el premio Extremeños de Hoy.

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domingo, 20 de octubre de 2013

El refugiado

Cada vez me cuesta más mantener al día el blog. Apenas tengo tiempo, ganas y fuerzas para leer y escribir estas reseñas, no sé si será cosa de la edad, el estrés o una mala organización. Además, tengo un par de proyectos que me gustaría llevar adelante y que posiblemente me ocupen bastante tiempo, así que no os extrañéis si alguna semana no llego puntual a nuestra cita. Pero esta semana aquí estoy para presentaros “El refugiado” y cerrar así este pequeño ciclo por Stefan Zweig.

“El refugiado” es un relato muy cortito protagonizado por Boris, un desertor del ejército ruso de la I Guerra Mundial que trata de volver desesperadamente a casa con los suyos. Sin embargo, se encuentra aislado en Villeneuve, una aldea suiza a orillas del lago Ginebra, rodeado de gente que no habla su idioma y de cuya caridad depende para poder vestirse, comer y dormir. Todos los aldeanos tratan de decirle que lo mejor es que espere a que acabe la guerra antes de intentar el regreso a su país, muy agitado desde la caída del Zar, pero para Boris toda espera se hace larga e intentará llegar a Rusia sea como sea.

Y poco más se puede decir sin desvelar toda la historia, es la pega de ser una historia tan corta. Pero la escasez de longitud no es obstáculo para reconocer el estilo de Zweig: realismo y ternura. De esta forma, “El refugiado” puede ser una buena manera de empezar a leer algo de este escritor.

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lunes, 7 de octubre de 2013

Leporella

¡Saludos a todos! Aquí estamos de vuelta para compartir nuestro placer por la Literatura y la palabra escrita. Hoy volvemos a un autor que ya conocimos antes de las vacaciones, Stefan Zweig, de la mano del relato “Leporella”.

La protagonista de esta historia es Crescencia, una campesina de Zillertal (valle situado en Tirol, Austria). Nacida como hija ilegítima, Crescencia fue criada y educada a expensas de la comunidad; tuvo que empezar a trabajar desde muy pequeña en el mesón de la aldea, primero como camarera, más tarde como fregona y por último como cocinera. Zweig la describe como una mujer amargada, ávara, terca y con aspecto de caballo (vemos que el autor no se ahorra ninguna lindeza con la pobre) cuyo único objetivo es ahorrar el dinero suficiente para poder pasar su vejez sin tener que depender de nadie más. Por este motivo, Crescencia acepta un puesto como criada en la casa de un matrimonio aristócrata en la lejana Viena.

Sus nuevos jefes son el barón de F., un noble menor venido a menos, y su esposa, proveniente de una rica familia burguesa; el matrimonio acostumbra a tener grandes discusiones por temas de dinero (que el señor barón gasta a manos llenas en distintos vicios) y raros son los días de paz en su casa, motivo por el que se ven obligados a buscar sustituto a todos los criados que los abandonas hartos de tanta batalla campal. Sin embargo, el nuevo hogar de Crescencia apenas altera su vida y se limita a cumplir su trabajo sin cruzar más palabras de las necesarias con el resto de criados o con los señores. 

Pero eso cambiará cuando un día por casualidad, el barón descubre que en una de sus frecuentes cacerías por Tirol, tuvo el gusto de probar un asado de ciervo preparado por la misma Crescencia en su antiguo mesón. A partir de este detalle y de las alabanzas y la familiaridad con la que ahora se dirige a ella el barón, Crescencia empieza a desarrollar hacia su jefe un sentimiento de simpatía y lealtad más propio de un perro que de un ser humano. Y junto a este nuevo sentimiento surge uno contrario de antipatía hacía la baronesa; tanto es así, que Crescencia comienza a cumplir con asombrosa celeridad cualquier petición del barón y a ignorar u olvidar las órdenes de la baronesa.

Dada la situación que tiene en casa, con discusiones diarias con su marido y la actitud de Crescencia hacia ella, la baronesa sufre una crisis de nervios y el médico le recomienda pasar una temporada de relax en un balneario. En cuanto se siente libre de la presencia de su esposa y con la total colaboración de Crescencia, el barón da rienda suelta a sus pasiones de soltero y empieza a salir cada noche hasta tarde y a traer a distintas amantes a casa. Precisamente será una de estas amantes, una joven cantante de ópera, la que le dé a Crescencia su nuevo nombre: Leporella (en alusión a Leporello, el criado de don Giovanni en la ópera de mismo nombre de Mozart). Crescencia (o Leporella) vive así feliz sirviendo a su amo, pero la vuelta de la baronesa pondrá todo patas arriba. Sin embargo, Crescencia está dispuesta a cualquier cosa con tal de volver a dejar “libre” a su amo.

En este relato, Zweig vuelve a hacer gala de su maestría para describir las situaciones más oscuras y feas con una ternura que en ocasiones roza la arrogancia; la forma de hablar de Crescencia como una campesina cerril y con pocos dedos de frente, asemejándola a un perro fiel y bueno pero sin conocimiento es un buen ejemplo de ello.

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lunes, 6 de mayo de 2013

Una guerra olvidada

Saludos, hoy os traigo un libro que acerca al lector inexperto en Historia (como es mi caso) uno de los episodios más ignorados y fundamentales para entender la situación actual; hoy os traigo “Una guerra olvidada” de Salvador Acaso Delltel (este libro también es regalo de mi padre, todo hay que decirlo).

“Una guerra olvidada” narra los hechos sucedidos durante la guerra entre España y Marruecos que tuvo lugar en 1859 y 1860. En la época liberal del reinado de Isabell II, con el general O'Donell y su Unión Liberal en el gobierno, España busca un pretexto para declarar la guerra a Marruecos. Las causas son (o pudieron ser) varias: la necesidad de mantener ocupado al Ejército en una época en la que los pronunciamientos militares estaban a la orden del día, recuperar el honor perdido tras la independencia de Hispano-América, la necesidad de codearse con las grandes potencias europeas que comenzaban ya su aventura colonial en África,...

Con esto en mente y con el pretexto (real o ficticio) de asegurar la protección de Ceuta, el gobierno comenzó la edificación de una serie de cuarteles de vigilancia en unos terrenos a las afueras propiedad de la corona española pero que según el vigente acuerdo sólo eran para que pastase el ganado. Como respuesta, las belicosas kábilas (tribus) de la zona atacan las edificaciones y destruyen un pilar de piedra con el escudo de España que marca el límite de la soberanía de Ceuta. Ofendida en su honor al ver su armas destrozadas por un grupo de “salvajes”, España se apresura a declarar la guerra a Marruecos que acabaría con la conquista de Tetuán.

Se trata de un “ensayo histórico divulgativo”, al alcance de cualquier lector con curiosidad e interés. El estilo es muy narrativo, al tono de una novela de aventuras pero con los evidentes parones que supone informar de determinados datos y cifras que, por otra parte, no rompen el ritmo de la narración; la única pega que se le puede poner al autor en esta novela es el ser tan repetitivo en algunos detalles. También incluye mapas del norte de Marruecos y dibujos sobre las batallas y los soldados de ambos bandos que facilitan enormemente el entendimiento de lo sucedido. 

Salvador Acaso Deltell nació en Madrid en 1942 y está licenciado en Derecho. Antiguo Oficial de Complemento del Arma de Infantería, actualmente trabaja como profesor de CESMA en Estudios Superiores, Postgrado y Formación Ocupacional. Es también autor de “¡A la bayoneta! ¡Viva la Reina!”, “Guía de Trekking” y “Cuentos sobrenaturales”.

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lunes, 29 de abril de 2013

La princesa Metaphysika

¡Hola a todos! Antes de empezar con la reseña de esta semana, un pequeño anuncio; he añadido una nueva sección a este blog, “Próximamente”. En ella podréis ver qué libros irán apareciendo en este blog y algunos proyectos que tengo a medias y que también surgirán por aquí si los finalizo. Y dicho esto, al lío. El libro de esta semana es otro de los regalos de mi padre, al que tanto le debo. Se trata de “La princesa Metaphysika” de MarkusTiedemann, una genial introducción ala historia de la Filosofía en el marco de un mundo fantástico.

Algo va mal en el reino; el rey Huxley quiere obligar a todos sus súbdito a beber una misteriosa poción que les otorgaría la felicidad eterna pero su hija, la princesa Metaphysika, tiene serias dudas sobre el plan de su padre. Por ello decide reunir a los grandes sabios del reino y pedirles consejo. Por su parte, Platonicus-Kanticus es un joven curioso que vive feliz en su pequeño pueblo haciéndose preguntas sobre la vida. A su aldea llegará Kalle Max, emisario de la princesa, buscando a alguien que los represente y aconseje a Metaphysika; como heredero de dos de las familias más respetadas (los Platonicus y los Kanticus), Platonicus-Kanticus es elegido para acompañar a Kalle de vuelta al palacio real.

Ya en el castillo, el consejo de sabios parece no ponerse de acuerdo en nada hasta que la princesa sugiere que, antes de poer decidir nada sobre el plan de su padre, deben responderse algunas preguntas para conocer mejor al hombre: ¿qué se puede saber?, ¿qué se tiene que hacer? y ¿qué se puede esperar? Con esta motivación, Platonicus-Kanticus, Kalle y Metaphysika cruzan el espejo y viajan al mundo de Philosophica donde, guiados por el bastón Kognitum (regalo del tío de Platonicus-Kanticus, Lasse Aristotel), descubrirán lugares increíbles como “la sabana de la estética” o “la isla de la felicidad” y conocerán a grandes personajes como el rey Nieetsche, Glauco o Sigmund.

Como ya he dicho, esta novela es un buen repaso de la historia de la Filosofía. Si no tienes ningún nivel, es una introducción perfecta, y si ya sabes algo, puedes pasar muy buenos ratos viendo como chocan entre sí las distintas doctrinas. Y siempre podemos aprender algo; yo por ejemplo he dejado de considerar a Sigmund Freud como un viejo verde (opinión que tenía muy arraigada sin saber apenas nada de él ni de sus teorías). La única pega que le pongo es que tiene un gran vacío en lo que la religión se refiere y lo poco que aparece no la deja en muy bien lugar: a los religiosos se nos pinta de supersticiosos e irracionales y al final parece coquetear con el panteísmo, a pesar de que todos los razonamientos anteriores (¡los razonamientos de la misma Filosofía!) se integran a la perfección en el cristianismo; seré bien pensado y supondré que el autor no lo conoce lo suficiente.

Markus Tiedemann nación en Hamburgo en 1970. Estudió Filosofía, Psicología e Historia en Copenhague y Hamburgo. Actualmente trabaja como profesor en la Universidad Libre de Berlín y es co-editor de la revista “Enseñanza de la Filosofía y la Ética”.

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lunes, 8 de abril de 2013

El hombre lobo de París

Hoy os presentaré un libro protagonizado por uno de los más famosos monstruos que la imaginación humana y el folclore nos haya regalado: el hombre lobo. Esta novela (regalo de cumpleaños de mi padre, todo sea dicho) es una de las primeras en abordar el tema de la licantropía, siendo pieza clave en cualquier biblioteca monstruosa que se precie (o al menos eso afirma el prólogo). Hoy os presento “El hombre lobo de París” de Guy Endore.

En una noche de fiesta por el animado París de los años 50, un joven estudiante americano de Literatura acabará encontrando un extraño informe judicial sobre un tal Bertrand Caillet. Dicho informe (escrito por Aymar Galliez, tío del acusado) narra la vida de Bertrand durante la III República francesa, en la época de la Comuna y la guerra con Prusia, y trata de explicar sus sacrílegos actos en cementerios y fosas comunes.

Josephine es una jovencita de trece años que acaba de llegar a París para trabajar como doncella en la casa de Madame Didier. Durante una tormenta, la supersticiosa señora decide mandar a la chica a la iglesia del barrio en busca de algo de agua bendita; jamás imaginaría que el lujurioso sacerdote aprovecharía la ocasión para violar a la niña, dejándola además embarazada. A pesar de las protestas de su sobrino, Aymar Galliez, Madame Didier decide ayudar a Josephine con el embarazo y responsabilizarse del niño. El pequeño Bertrand nacerá el día de Navidad, poniendo en grave peligro la vida de su madre. Dadas las circunstancias de su nacimiento y su aspecto, Madame Didier empieza a sospechar que Bertrand no es un niño normal, pero su sobrino piensa que no son más que supersticiones.

Tras la muerte de Madame Didier, Aymar se traslada al campo y se lleva a Josephine y Bertrand con él. Poco a poco, empezará a comprobar que las sospechas de su difunta tía sobre el pequeño eran fundadas: enigmáticos sueños, ovejas desaparecidas, extrañas manchas de sangre,... Desoyendo las quejas de Josephine, Aymar decide encerrar a Bertrand en su cuarto hasta que pueda analizar la situación y encontrar una solución; de lo que ya no tiene duda es que Bertrand es un hombre lobo.

A base de ensayo y error, Aymar descubre que puede adormecer la parte lupina de su sobrino adoptivo con una dieta basada en el consumo generoso de carne. Creyendo tener la situación bajo control, Aymar baja las precauciones con respecto a Bertrand y le permite salir de casa y estudiar. Sin embargo, su mitad bestial acaba despertando y cuando Aymar trata de volver a encerrarlo, Bertrand huye. Atormentado por el sentimiento de culpa, su tío le sigue la pista hasta París dispuesto a evitar que el muchacho se convierta en un peligro para la sociedad.

 "El hombre lobo de París" es también una crítica a la sociedad, al lado más destructivo y alocado de la humanidad, asociado aquí a la figura del lobo, reflejando las acciones bárbaras de diversos ciudadanos de París cuando la guerra los arrincona contra la pared y les hace sacar sus instintos más primarios, haciendo valer la famosa cita de "el hombre es un lobo para el hombre".

Samuel Guy Endore es el pseudónimo de Harry Relis (1900-1970) escritor y guionista estadounidense. Licenciado (1923) y Maestro (1925) en Artes por la Universidad de Columbia, Relis trabajó principalmente traduciendo obras del francés y el alemán, escribiendo biografías (Voltaire, Juana de Arco, Casanova,...) y creando guiones para Hollywood (La marca del vampiro, Muñecas diabólicas y otros) hasta que, el 19 de Septiembre de 1951, fue denunciado ante el Comité de Actividades Antiamericanes como presunto activista comunista (recordemos que estamos en mitad de la Guerra Fría); a pesar de no ser condenado, la acusación lo marcó de por vida, tanto profesional como personalmente. Además de “El hombre lobo de París”, es también autor de “Babouk”, “Methinks the Lady...” y “Call me Shakesperare”.

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lunes, 25 de febrero de 2013

Claves de identidad laical

Hoy os acerco un texto distinto a los demás, ya que no se trata ni de una novela, ni de una obra de teatro, ni de un manga ni nada así. Hoy os traigo una ponencia, una conferencia, un artículo largo o un ensayo muy cortito, como queráis verlo. Hoy os traigo “Claves de identidad laical. Fundamentos de la vocación y misión del laico cristiano” de Guzmán M. Carriquiry.

“Claves de identidad laical” es un librito (50 páginas) editado por la Delegación de Laicos de la diócesis de Orihuela-Alicante y que recoge la ponencia de mismo nombre dada por el Dr. Carriquiry en la Universidad de Alicante con motivo del I Congreso Diocesano de Laicos. En esta conferencia, el Dr Carriquiry analiza la situación de los fieles laicos en la Iglesia católica desde el Concilio Vaticano II, estudiando su motivación, origen, desarrollo y futuro. Habla de cuál debe ser el papel del laico dentro de la Iglesia, cuál es su misión dentro de la nueva evangelización y cuáles son los requisitos que debe cumplir antes de lanzarse a la aventura del mundo. Habla de las relaciones entre laicos y sacerdotes, de los movimientos y asociaciones laicos y de la compaginación de la vida espiritual y de la profesional. Todo muy interesante, aunque con un lenguaje quizás demasiado técnico y plagado de notas y citas. Al final, el libro incluye una serie de preguntas para la reflexión personal.

Guzmán M. Carriquiry Lecour nació en Montevideo (Uruguay) en 1944. Es doctor en Derecho y Ciencias Sociales por la Universidad de la República y doctor honoris causa en Jurisprudencia y Ciencias Políticas por la Universidad de Santo Tomás de Aquino. Desde hace más de 35 años trabajo al servicio de la Santa Sede, siendo colaborador cercano de Pablo VI, Juan Pablo II y Benedicto XVI. Actualmente es el secretario de la Comisión Pontificia para América Latina y sub-secretario del Pontificio Consejo para los Laicos (lo que en la práctica le convierte en el laico con más responsabilidad dentro del Vaticano). Ha recibido, entre otras, la más alta condecoración pontificia, “Caballero de la Gran Cruz de la Orden de San Gregorio Magno”.

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lunes, 26 de noviembre de 2012

Bajo la fría luz de Octubre

Hoy os presento una novela de un paisano mío, de Albacete capital. Me refiero a Eloy M. Cebrián y el nombre del libro es “Bajo la fría luz de Octubre”. En principio, este libro llegó a mis estanterías por obligación ya que tenía que leerlo para el instituto, pero hoy en día estoy muy contento de tenerlo porque cuenta una historia que no debe ser olvidada por nadie.

“Bajo la fría luz de Octubre” narra la vida de Maruja Cebrián, una niña de unos once años, y su familia desde la proclamación de la II República española hasta los primeros años de postguerra. La historia transcurre en Albacete y cuenta los sucesos más importantes ocurridos allí durante la guerra así como los detalles de la vida diaria.

El padre de Maruja, Eloy (abuelo y tocayo del autor), es partidario de la república y participa en la vida política de una forma más o menos activa. La novela nos muestra cómo fue la Feria durante aquellos años y la creciente tensión que había entre los falangistas y los comunistas y anarquistas. Tras el pronunciamiento militar del 18 de Julio, la ciudad es tomada por la Guardia Civil que encarcela a los principales líderes republicanos durante la llamada “Semana Fascista”. Sin embargo, el gobierno local acaba tomando el control de la situación y encarcelando a los golpistas, pero la guerra ya está en marcha. Desde aquí, la historia discurre entre los detalles diarios, como la escasez de alimentos o la desconfianza entre vecinos, y los grandes acontecimientos de la guerra, como el asalto a Madrid, la llegada de las Brigadas Internacionales o los bombardeos sobre la ciudad, hasta llegar al fin de la contienda y el inicio de la postguerra y la represión franquista sobre los vencidos.

La novela está escrita, no cabe la menor duda, desde un punto de vista parcial (lo cuál no es para nada censurable) pero para nada ciego: la historia se plantea como si hubiera un bando de “buenos” y otro de “malos” pero los “buenos” también hacen cosas “malas” (aunque no se reconoce ninguna bondad a los “malos”). Esta visión “medio-maniqueísta” de los sucesos ocurridos refleja de forma muy acertada lo que debieron sentir nuestros padre y abuelos que vivieron en aquella época y es muy posible que “Bajo la fría luz de Octubre” cuente la historia de cada uno de ellos cambiando el bando según la situación. Es decir, no es una novela “históricamente parcial”, pero es que no debe serlo, con lo que el autor acierta de pleno. Otra cosa que me gusta mucho de ella es la descripción que hace de la ciudad, dando detalles sobre lugares que todavía existen y que son fácilmente reconocibles. De esta forma, puedes hacer tu propio “tour turístico” por la ciudad usando la novela como guía y recreando, gracias a ella, cómo debió ser en la época de la guerra. Además, la historia alienta a conocer la historia de Albacete, a conocer lo que pasó en aquel entonces no sólo de forma teórica, sino práctica y visual.

Eloy M. Cebrián nació en Albacete en 1963. Se licenció en Filología Inglesa y se dedica a la enseñanza. Es autor de “El reinado de Filipo” (1998), “La conquista de Asia” (2000), “Bajo la fría luz de Octubre” (premio Jaén de Narrativa Infantil y Juvenil 2003) y de “El fotógrafo que hacía belénes” (premio Francisco Umbral de Novela del Ayuntamiento de Majadahonda) entre otras.

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lunes, 5 de noviembre de 2012

Ebro 1938

La de hoy es una obra un tanto distinta a todas las que he mencionado hasta ahora (salvo, quizá, “Mas allá de la muerte”), ya que se trata de un estudio historiográfico. En efecto, “Ebro 1938” es un ensayo nacido de las investigaciones de A. Besolí, D. Gesalí, X. Hernández, D. Íñiguez y J. C. Luque de la Universidad de Barcelona acerca de la famosa Batalla del Ebro de 1938 durante la Guerra Civil española.

Durante la Guerra Civil, en la primavera de 1938, las tropas franquistas habían conseguido cruzar la zona de Aragón y llegar hasta el mar Mediterráneo, dividiendo así en dos las principales zonas republicanas, Cataluña y Valencia. En un desesperado intento por salvar la República, su presidente, Juan Negrín, y el jefe del Estado Mayor republicano, el general Vicente Rojo, idearon una ofensiva contra las tropas franquistas en la zona del río Ebro; así nació el Ejército del Ebro. La motivación de la ofensiva era triple: por un lado, pretendía distraer a Franco de su ataque contra Valencia y por otro, levantar la moral e infundir nuevos ánimos en la población civil que veía como el ejército franquista avanzaba imbatido hacia la victoria. Sin embargo, a pesar de la importancia de estos dos objetivos, lo que realmente pretendían Negrín y Rojo era alargar el conflicto español lo máximo posible a la espera de que se desatara en Europa un gran enfrentamiento entre el fascismo y las naciones democráticas de forma que Inglaterra y Francia se aliasen de inmediato con la República y la salvasen. Como se cuenta en el libro, este objetivo y su no cumplimiento fueron claves en el desarrollo de la batalla.

“Ebro 1938” es un estudio muy completo y detallado (quizá incluso demasiado para lectores simplemente curiosos o no estudiosos de la materia) sobre la Batalla del Ebro, analizando las causas, el contexto, los altos mandos de ambos bandos, las armas, los medios,... Especialmente notable es el estudio que se hace de las fuerzas aéreas de ambos contendientes, fijándose en los distintos tipos de aviones y su actuación a lo largo del enfrentamiento (que los autores definen como el primer gran combate aéreo de la II Guerra Mundial). Sin embargo, aunque la información que se da es completísima en todos los sentidos, los autores muestran una cierta “simpatía” por el bando republicano y “antipatía” por el franquista, además de dejar entrever una especie de “sentimiento catalán” (tan de moda últimamente) a la hora de comparar a Cataluña con el resto de regiones españolas. No es en ningún caso una obra que pueda ser tildada de “independentista” ni nada similar y a pesar de esas “simpatías” por uno de los bandos, no me parece una obra parcial (La completa objetividad, aunque deseable, es tremendamente complicada).

La obra también incluye una gran cantidad de fotos relacionadas con el enfrentamiento además de un capítulo dedicado a hablar sobre diversos itinerarios turísticos que se pueden hacer hoy en día por la zona, describiendo las localidades más importantes y los restos de la batalla, así como una amplia sección de bibliografía recomendada. También viene acompañada (al menos la segunda edición) de un CD con material adicional.

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martes, 23 de octubre de 2012

El guardián entre el centeno

Hoy, con un día de retraso sobre el plan previsto, os presento mi última lectura, “El guardián entre el centeno” (También conocido como “El cazador oculto) de Jerome David Salinger. Esta novela está considerada como una de las más importantes del siglo XX por muchos expertos, lo cual demuestra que yo no soy un experto o esos expertos no tienen ni idea (o ambas, no son excluyentes).

“El guardián entre el centeno” es una narración en primera persona de la vida de Holden Caulfield, un estudiante de preparatoria de mediados del siglo pasado. Holden es un ejemplo de adolescente problemático y rebelde hijo de una familia acomodada, propenso a los suspensos, expulsado de varios colegios y con muchas hormonas al pie del cañón. Además, Caulfield es un caso un tanto excepcional por su actitud y su pasado: la muerte de su hermano pequeño Allie creó en Holden una misantropía y un odio hacia los demás que tan sólo se ve mermado en situaciones muy concretas y con un pequeño y selecto grupo de personas, como su hermana Phoebe, un antiguo profesor, el señor Antolini, o una amiga suya, Sally Hayes.

Esa actitud crea en el lector una cierta antipatía hacia el protagonista que para mi gusto hace más complicada la lectura. Sin embargo, Caulfield tiene también una faceta curiosa que le lleva a cuestionarse determinados aspectos de la vida igual que nos ocurre a todos durante la adolescencia. Holden se interesa por cosas que pueden resultar interesantes o irritantemente idiotas, como dónde van los patos de Central Park cuando el lago se congela. Esas cuestiones responden a la necesidad de respuestas y de encontrar su lugar en el mundo (su vocación) que todos sentimos, pero Holden los expresa de una forma coherente a su carácter.

Además de narrar un breve pasaje de la vida de Holden Caulfield, “El guardián entre el centeno” ofrece también una panorámica de los submundos de la ciudad de Nueva York, acercándose a temas como el alcohol, el tabaco, el sexo, la homosexualidad,... temas bastante polémicos para la época y que causaron una gran controversia al estreno de la novela.

Jerome David Salinger fue un escritor norteamericano nacido en 1919. En su juventud, viajó por Europa aprendiendo francés y alemán. Colaboró con sus relatos en diversas revistas hasta que se alistó en el Ejército durante la II Guerra Mundial. “El guardián entre el centeno” es su obra más conocida, pero también es autor de “Nueve cuentos” y “Franny y Zooey”. Falleció recientemente en el 2010 por causas naturales.

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lunes, 27 de agosto de 2012

Aventuras de un niño irlandés

Hoy quiero recomendaros un magnífico título (aunque algo desconocido) de un autor indispensable en cualquier biblioteca que se precie; me refiero a “Aventuras de un niño irlandés” del francés Julio Verne.

Si tuviera que catalogar esta novela, me atrevería a decir que es un mezcla entre “El lazarillo de Tormes” y “Oliver Twist” con una guía turística de Irlanda, todo ello con el claro estilo de Verne. La obra narra la historia de un pequeño huérfano irlandés, Hormiguita, desde los dos años hasta su pubertad. Igual que Oliver Twist, Hormiguita vive en la más vil ruina, rodeado de personajes oscuros más interesados en lucrarse y en su propio bienestar que en el del niño pero, a semejanza del Lazarillo, comienza un viaje por toda Irlanda cambiando de familia/benefactor hasta establecerse por su cuenta y salir a delante por sí mismo. En su camino, Hormiguita irá conociendo a gente de toda clase, desde nobles arrogantes y despectivos a pobres y generosos campesinos. Aquí hay que hacer notar lo estereotipado de los personajes: el protagonista, un huérfano de valor e inteligencia superiores a los de su edad al que tanto sufrimiento, miseria y maltratos causan una madurez prematura; benefactores pobres pero de buen corazón, amos nobles y ricos pero perversos y egoístas, compañeros de orfanato de crueles ideas,... Sin embargo, la personalidad de Hormiguita sí resulta novedosa, alejándose de típico “pícaro” o “pillo” dispuesto a aprovecharse de cualquier oportunidad que se le presente; al contrario, Hormiguita es un niño que se niega siempre a causar mal a nadie (salvo para defender a sus amigos), que se niega a pedir limosna o a robar, de ideas generosas, que no olvida los favores que le prestaron y dispuesto, sino a perdonar, al menos sí a olvidar los males sufridos.

Otra característica de la novela es la espléndida descripción que hace Julio Verne de la Irlanda de su época, tanto en tema de ciudades (Dublín, Limerick, Cork,...) y paisajes (lagos de Killarney) como de su historia, sus costumbres, sus cosechas y tratos mercantiles, sus movimientos sociales y políticos,... La descripción de aquel país se hace de forma muy exacta y detallada, incluso saliendo en ocasiones de la trama sin cortar demasiado el discurso narrativo.

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jueves, 12 de abril de 2012

Madrid, Costa Fleming

Hoy toca "Madrid, Costa Fleming", de mi tocayo Ángel Palomino. Esta novela me recuerda a la serie de televisión "Aquí no hay quién viva" o al famoso tebeo "13 rue del percebe" de Francisco Ibáñez, ya que narra la historia de el Zivago, un edificio en la zona de Costa Fleming del Madrid de los 60, desde prácticamente su construcción. Los personajes humanos se van sucediendo unos tras otros, desde obreros, constructores y conserjes a vecinos, inquilinos y alquilados pasando por timadores y vendedores, confundiéndose unos con otros dejando bien claro que el verdadero protagonista no es otro que el Zivago.

La novela refleja muy bien con sus personajes los últimos años de la dictadura franquista, sin entrar en política, mostrando tan sólo la sociedad del momento: la importancia de las aparencias, los concursos de belleza, los comienzos de la droga, del aborto y los métodos anticonceptivos, la prostitución de lujo, el futbol, ...

Ángel Palomino es también autor de "Insultos, cortes e impertinencias. Cómo hacerlas", "Carta abierta a una sueca", "Memorias de un intelectual antifranquista" y "Adiós a los vaqueros"; es coautor de "España diez años después de Franco" y "Retrato de Antonio Mingote"; también ganó el Premio Nacional de Literatura Miguel de Cervantes y ha sido finalista del premio Planeta y del Alfaguara.

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